Los mexicanos somos buenos para crear “un negocio” en donde parece imposible crearlo, ante el “valemadrismo” de las autoridades y hasta logrando su apoyo. Un ejemplo de esto son los “viene-viene” o “franeleros”. El estar a expensas de ellos es un arma de 2 filos, por que como pueden ser efectivos en el cuidado de tu automovil, como pueden ser lo que último veas, además de tu auto. Aqui algunos tips basados en los que operan en el DF…
Evítalos. Procura dejar tu auto en un estacionamiento público, y aunque no sea tan barato, es mejor opción que seguir fomentando esta actividad ilícita. A fin de cuentas, un estacionamiento público es un local establecido que genera empleos y, a diferencia de los “franeleros”, paga impuestos; además de que tu coche estará más seguro.
No te pongas agresivo. Si una vez que te estacionaste en la calle se aparece un personaje exigiéndote 50 pesos por la “vigilancia de tu unidad”, es normal que te saque de tus cabales, y más aún cuando no tendría por que hacerlo. En esta situación es mejor no insultarlo, amenazarlo, ni mucho menos ponerte a los golpes con él. Recuerda que están coludidos con todos los “franeleros” de la zona y tu arranque de ira podría salir contraproducente. No querrás encontrar tu auto abollado, con un cristalazo o no encontrarlo.
Negociar con ellos. Tampoco es lo más recomendable, pero insisto, si no hay otra alternativa, trata de llegar a un acuerdo con el “franelero” y, sin ser agresivo, consigue que te deje la “tarifa”, o dale un porcentaje de la “cuota” a tu llegada y el resto a tu salida. De esta forma garantizarás la seguridad de tu auto.
No les mientas. Decepcionante, pero real, tienes que ser honesto con personas que no lo son. Cuando vas a permanecer mucho tiempo en un lugar, es mejor decirles la verdad a inventarles que sólo vas a comprar cigarros y te vas a tardar 10 minutos. Quizás te ahorres los 30 pesos de la “vigilancia”, pero sacarle el rayón que por venganza le metieron a tu coche cuando vieron que llevabas una hora sin aparecer, te va a costar por lo menos mil pesos.
Identifícalos. No todos estos consejos son para que los “franeleros” salgan beneficiados y nosotros “no tan perjudicados”. Si ya tienes identificado
a algún “viene viene” que te hace la vida imposible porque se queda con buena parte de tu quincena o te prohíbe estacionarte cerca de tu trabajo en los lugares “apartados”, haz lo siguiente:
Pon mucha atención en la zona donde opera, cómo se viste regularmente, las personas que trabajan con él o ella, su nombre o apodo, la tarifa que cobra y su antigüedad en la zona. Toda esta información te servirá para denunciarlo con las autoridades ahora que están “regularizando” a estas personas.
No les des información. Por más amables que se porten contigo, evita revelarles dónde trabajas, dónde vives, cuántos hijos tienes, a dónde vas etc. Muchas veces, están coludidos con el crimen organizado.
No les creas. Cuando te juran y perjuran que no pasa la grúa por ahí a pesar de que hay una señalización enorme que prohíbe estacionarse, no les creas. Lo único que quieren es sacarte dinero sin importar que se lleven tu vehículo al corralón.
En otras ocasiones, los “franeleros” se ponen cerca de los estacionamientos públicos y te dicen que ya está lleno y lo tendrás que dejar en la calle por la módica cantidad de 60 pesos. No les hagas caso, cerciórate tú mismo de la situación y de ser cierto, busca otro lugar para dejar tu coche.
No dejes objetos de valor en tu auto. Como ya se mencionó antes, muchas veces los “franeleros” también son delincuentes. Si dejas a la vista una laptop, un reproductor MP3 o una chamarra muy cara, por más que te hayan prometido “echarle un ojo a tu unidad”, es probable que prefieran robarse tu “tablet” de 10 mil pesos, que cobrarte una cuota de 30 pesos. A fin de cuentas, se llevan tus cosas, huyen y ¿quién se hace responsable?
No los acuses con la policía aledaña. No siempre es el caso, pero se sabe que en algunos lugares, los “franeleros” tienen tratos con la policía de la zona y, a cambio de un agradecimiento económico, las autoridades locatarias les permiten extorsionar libremente a la gente. Así que por más justicia que quieras hacer, a los “polis” tus quejas les entrarán por un oído y les saldrán por el otro.
Denúncialos con las autoridades. Por lo pronto, en la Delegación Álvaro Obregón del Distrito Federal, los “franeleros” tienen que estar registrados
como “trabajadores no asalariados” y serán identificados con una gorra y un chaleco con la leyenda “Cooperación Voluntaria”, de cobrarte una cuota fija, los podrás denunciar con el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública.
De10.mx >> ¡Que no te estafen 10 tips para escapar de los franeleros