Según El Norte si…

Aún con una inversión de 25 millones de pesos en los nuevos bloqueadores de señal para teléfonos celulares, siguen saliendo desde los penales del Distrito Federal llamadas de extorsión, para negociar secuestros e incluso hay reos que twittean.
Los nuevos bloqueadores inhibidores funcionan desde mediados del 2011 y su instalación estuvo a cargo de una empresa mexicana de la cual el Gobierno del Distrito Federal nunca reveló detalles por razones de seguridad, y se colocaron con un presupuesto aprobado por el Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Ejemplo de que los sitiadores de señal telefónica no funcionan lo constató Grupo REFORMA al hacer contacto con un grupo de internos del Reclusorio Norte que tienen la cuenta de Twitter @internoRENO.
Incluso, estos internos utilizan una foto de perfil que ellos mismos tomaron del interior del penal.
Grupo REFORMA realizó llamadas telefónicas con los propietarios de la cuenta y aseguraron que su idea principal era denunciar los abusos y extorsiones que sufren por parte de las autoridades del penal.
“Somos un grupo de internos interesados en los problemas sociales, por aquí estaremos contando el día a día de lo que aquí adentro sucede”, indican los internos en su perfil de Twitter.
Aunque en un operativo les decomisaron los teléfonos Blackberry y Iphone que utilizaban, los reos aseguran que pronto volverán a comentar en la red social, ya que aseguran que los bloqueadores no se los impiden.
“Llegaron los tiburones (Grupo Táctico Tiburón) y nos quitaron los celulares, el hecho es que nos pueden quitar los aparatos pero aquí nosotros seguimos pagando para tenerlos y con esto se demuestra que los nuevos bloqueadores sólo fue un negocio del Gobierno (capitalino)”, indicó un reo.
En septiembre, el interno Joaquín Senderos también tenía cuenta de Twitter y hacía comentarios y llamadas a sus conocidos desde su celda en el Dormitorio 2, aunque después de hacer varias denuncias por la muerte de su amigo fue hallado muerto en su celda.
En esta semana, la PGJDF también desarticuló una banda de secuestradores liderada por el reo Pedro Hernández Badillo.
Se solicitó su postura a la Subsecretaría del Sistema Penitenciario pero no tuvo respuesta.




