CRUCERO recopila algunas situaciones que han sufrido aquellas personas que han sufrido el robo de su auto y que ahora, aquella instancia que debiera apoyar al afectado, la aseguradora, parece ponerse en su contra…
1.- SI LO ENTREGA, NO ES ROBO.- En algunas aseguradoras, no en todas, los ajustadores se niegan a realizar el trámite de la recuperación del auto o el pago por robo total, cuando en su declaración el ciudadano dice que entregó las llaves “voluntariamente”.
2.- LO DEJAN SOLO ANTE LA AUTORIDAD.- Aunque todas las aseguradoras ofrecen asesoría y gestión legal en caso de ser necesario, cuando usted debe acudir ante una autoridad federal, los abogados de las compañías se niegan.
3.- NO HAY PÉRDIDA TOTAL AUNQUE APAREZCA BALEADA.- El 95 por ciento de los vehículos que se recuperan, vienen con la marca de la acción del crimen organizado. “Fueron utilizados para algún asalto o fueron atacadas en un enfrentamiento a balazos, entonces, a pesar de traer la carrocería baleada y daños, manchas de sangre o lo que fuese, la aseguradora se niega a darla como pérdida total, aunque el propietario tenga el fundado temor de que los maleantes puedan regresar por la unidad.
4.- EL AUMENTO DE LAS PRIMAS.- Esto fue uno de los primeros hechos que molestaron a los ciudadanos, cuando las aseguradoras subieron en un 25 por ciento el monto de la prima por coaseguro. “Simplemente hicieron negocio con el problema de todos… es cierto que subió la demanda del servicio, pero los clientes habituales debieron ser protegidos, cosa que no ocurrió”.
5.- EN CHOQUES, NO LLEGAN.- En algunos casos se ha notado mayor lentitud, dice Badillo, debido a una especie de banda que operaba en colusión con agentes de Tránsito corruptos, quienes mandaban a llamar a supuestos integrantes del crimen organizado quienes llegaban y le quitaban dinero al responsable de un choque, para permitirle que se fuera y dejaban al ciudadano víctima del percance, esperando a su aseguradora que llegaba después. De esa manera, se veía obligado a pagar el deducible.




