
Claro, una cosa era su proyección en cine. Ahora falta la comercialización del DVD. ¿Ustedes creen que las cosas quedaban así?
El Décimo Sexto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa rechazó una queja promovida por Víctor Reyes Bravo, quien desde marzo impuso una demanda de amparo para impugnar la autorización de exhibición del documental por considerar que le causa daño moral al presentarlo como un testigo que incurrió en falsedad.
Reyes fue uno de los testigos clave en el juicio penal retratado en el documental, y en su amparo cuestionó la autorización de la Secretaría de Gobernación para exhibir y explotar comercialmente la película, que obtuvo ganancias de más de 27 millones de pesos en taquilla.
El 11 de julio, los abogados de Reyes ampliaron la demanda de amparo, ahora para impugnar la autorización para la venta del DVD, que está disponible en tiendas desde el 6 de julio.
Blanca Lobo, juez décimo segunda de Distrito en Materia Administrativa, se negó en primera instancia a suspender la comercialización del disco, por lo que Reyes presentó un recurso de queja en el que alegó que se viola en su perjuicio el derecho a la protección de la honra y la dignidad, previsto en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Pero el tribunal colegiado no estudió ni éste ni otros argumentos, y concluyó que no se puede suspender la comercialización del DVD porque es un acto de particulares.
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