
Los croquistas escribieron sus nombres o apodos en las áreas que ocuparán.
Pensemos en alguien que tiene un negocio establecido en las centricas calles de Monterrey. Por una experiencia personal y no precisamente en ese orden, llega algún representante del crimen organizado ofreciendo “tranquilidad” a cambio de una cuota mensual (o hasta semanal según el giro del negocio o del rumbo). Este es el “primer dueño”. Les aseguraba esto por que a un conocido que ponía un consultorio médico le vinieron a cobrar y optó mejor por cerrar. Lo mismo hicieron con sus vecinos.
En segundo lugar pasa lo que se menciona en El Norte. Aqui llega alguna organización sindical y sin mas delimitan la banqueta que de mala suerte puede ser frente a tu negocio y se establecen sin mas como lo hicieran en Colegio Civil. No puedes decir y hacer nada, ya que las autoridades son “ciegas y sordas” y no proceden. Este es el “segundo dueño”.
De buena fuente me comentan que autoridades, llamense policias federales, o municipales llegan de repente y mencionan que si se quiere protección y solicitan “ahí nomás pa´la sodas”. El pago de esta cuota condiciona la respuesta de los mismos. Este es un “tercer dueño”.
Si tu recien inicias tu negocio sería casi imposible comenzar pagando si ni siquiera has tenido ingresos. Aún teniéndolos, es totalmente injusto y por supuesto ilegal repartir dinero de esta forma.
No se puede con tantos “dueños”
Opiniones…




