Vía la página de la Revista del Consumidor…
– Sacar dinero de un cajero que no es de tu banco: esto generará comisiones que si solo hubieras caminado unas cuadras más a tu cajero hubieras podido evitar.
- Comprar boletos de lotería: dicen que es más probable que te caiga un rayo a que te ganes la lotería, así que deja de invertir dinero en tu suerte.
- Ir diario por tu café de lujo: gastar más de 30 pesos al día en café es un exceso, mejor prepáralo en casa y llévate tu termo a la oficina.
– El vicio del cigarro: no solo afecta a tu salud, también afecta a tu cartera, haz un esfuerzo y el dinero que te gastarías en cajetillas guárdalo, verás que al final apreciarás mucho ese ahorro.
– Aléjate de los informerciales: la probabilidad de que no uses lo que compres es mucho mayor a que sí lo hagas.
- En lugar de comprarte unos tenis con los que supuestamente bajarás de peso con solo ponértelos, mejor sal a caminar o correr, eso sí funciona.
- Medicinas de marca: si el medicamento que te recetó tu doctor está disponible en Genérico Intercambiable (G.I.) (no similares) no lo dudes, es mucho más barato y es exactamente lo mismo.
– Comer en la calle: si de ahorrar se trata, nunca encontrarás una opción más barata que llevar tu comida al trabajo en lugar de comer diario en fondas o restaurantes.
- No pagues un gimnasio que no utilizas: no creas que por solo pagar el gimnasio vas a bajar de peso, si nunca vas mejor cancela tu membresía y haz ejercicio en las calles o en un parque cercano a tu casa.
- Ofertas por internet: suena bien el 50% de descuento que te dan si solo por hoy contratas las 10 clases de danza árabe, pero antes de hacerlo piensa si realmente vas a asistir o si ese dinero lo podrías usar en algo más importante.
- Servicios extra de cable o telefonía: aunque parezca que es una oferta que nunca más volverás a encontrar, de nada sirve que te hayan dado 20 canales más por solo 100 pesitos extras al mes ¡si ni siquiera los ves!




