Publicado en el periódico A.M. y sucedido en León, Guanajuato…

En junio del año pasado, la víctima, originaria de San Francisco del Rincón, se encontraba solo en una granja que pertenece a su padre.
La tarde en que sufrió el plagio, hombres a bordo de una camioneta llegaron a la granja y le pidieron informes aparentando ser clientes, pues el lugar se rentaba para fiestas particulares. El plagiado limpiaba una alberca cuando los hombres se le acercaron.
El joven les dio detalles para el alquiler, pero a los pocos minutos llegaron más hombres en otro vehículo y le impidieron retirarse de la granja. Lo sometieron y amenazándolo con pistolas lo obligaron a abordar uno de los vehículos.
Durante su cautiverio, el grupo de delincuentes mantuvo a la víctima en una habitación, mientras negociaban su rescate con la familia, el joven permaneció esposado. Un día, Ramiro Miguel Valladares entró a la habitación junto con otro hombre que dijo ser médico de profesión, le quitaron las esposas a la víctima y le dijeron que le harían algo que lo lastimaría, pero no como para matarlo.
Inmediatamente después, el acusado ordenó al supuesto médico que le cortara a la víctima el dedo meñique de la mano izquierda, que luego enviaron a la familia del joven, según detalla el expediente 47/2011-B, del juzgado segundo penal. Una vez que la familia logró pagar el rescate, el joven volvió a su casa, pero las investigaciones continuaron y en diferentes momentos se detuvo a tres integrantes de la banda que lo plagió.
“Todavía no se pueden aclarar muchas cosas, porque es medio confuso a quién fue (de los detenidos) a quien lograron detener en el lugar donde se encontraba (el afectado)”, dijo el titular del tribunal. Una vez que fue liberado, el joven buscó en páginas de internet hasta dar con la identidad de uno de sus agresores, a quien encontró en una cuenta de Facebook.
En la red social, Valladares aparece sobre una moto de pista color amarillo. Según el juez a cargo del caso, el afectado reconoció de inmediato al acusado al ver su fotografía en la red social y de inmediato avisó a las autoridades.
“Pasa el tiempo y fue cuando después el (afectado) a través del internet, a través del Facebook logra saber quién fue la persona que lo amputó y por eso logra la identificación”, explicó el juez. El jueves Valladares Ibarra fue capturado por agentes de la Policía Ministerial y ayer rindió su declaración preparatoria en el juzgado segundo penal.




