Regios sin Memoria: ¿Quieres construir? Acuerdate de las “demandas locas”

Era junio del 2004 y una familia contrató los servicios de un albañil para la realización de algunas modificaciones en su hogar, el cual tuvieron que abandonar, ya que dicho albañil los demandó y les embargó la misma…

Francisco Zárate Alonso es uno de cientos de trabajadores que han encontrado una fácil forma de vida lucrando con demandas locas a las que la Junta Local de Conciliación y Arbitraje les da entrada libre.

Este albañil, quien tiene promovidos en forma simultánea por lo menos una decena de juicios laborales contra quienes presuntamente le dieron trabajo, vive en una casa de dos pisos de clase media en la Colonia Jardines de San Rafael.

La fachada del inmueble está siendo remodelada y en la cochera tiene un vehículo Cutlass.

En contraste, Manuel Godínez, quien reclama ser víctima del albañil, vive prácticamente en la calle, luego que su casa le fue embargada debido a acusaciones de Zárate ante la Junta de Conciliación por supuestos trabajos no pagados, que los demandados aseguran que nunca fueron realizados.

Desde el 30 de septiembre pasado, Godínez y su familia están viviendo en la cochera de lo que fue su hogar y en una casa de campaña levantada en el camellón central de la calle José Alvarado, en la Colonia Florida, frente a lo que aún considera su propiedad.

En la casa de campaña tienen lo que llaman la sala, compuesta sólo por los sillones. En la cochera, la familia improvisó una recámara, la cocina y algunos otros muebles.

Pero no es éste el único caso en que el albañil tiene una casa más grande y en mejores condiciones que las víctimas de sus demandas laborales.

Eva del Socorro Rendón, quien se vio obligada por la Junta Local de Conciliación y Arbitraje a pagarle a Zárate 35 mil pesos ante la amenaza de ser detenida, se quedó para fines prácticos sin mayor patrimonio, sólo con su pequeña vivienda en la Colonia Guerra, en Guadalupe.

Quienes se dicen víctimas de Zárate coinciden en señalar el nombre del abogado Gerardo Salazar Lara como cómplice del albañil.

Al parecer, todavía al final de ese año no se había encarcelado al abogado del albañil y este último solo pisó unos días la carcel. Lo mas triste es que por lo menos en el 2005 aún, el señor Manuel Godinez no había podido recuperar su casa.

Cuando quieras construir, aunque sea una pequeña modificación, asesorate para saber lo que se necesita.

Información recopilada de El Norte.