Respeto la fe y creencias de cada quien. Solo me preocupa cuando ambas, ciegan a las personas…
Gracias Padre! (2-febrero-2008)
En silencio y sin reproches, el Padre Maciel soportó a lo largo de su vida las infamias de sus detractores. Una miserable calumnia de antaño de nuevo sus enemigos la retoman en los últimos años de su vida, pero ¿acaso alguien le dijo al Padre Maciel que ser fiel a Cristo y a su Iglesia era un lecho de rosas? De ahí que nada ni nadie lo detuvo ni le impidió perseverar y seguir con la misión que Dios le había encomendado: extender el Reino de Cristo hasta su último aliento. ¡Y vaya si lo hizo! Su paso por esta vida lo dedicó a anunciar a Jesucristo a los hombres, para que fuera conocido, amado y seguido por ellos.
Por eso y por su firme convicción de que la esencia de la vida cristiana es la caridad, el fundador de los Legionarios no desperdició ni un minuto en reclamos a sus adversarios.
Creer (27-Mayo-2006)
El caso es que mientras el Padre Maciel se ha dedicado a trabajar por más de 60 años y a cosechar los frutos de su obra, sus detractores no han cesado de perseguirlo y calumniarlo, siendo en estos últimas días la máxima prueba que Dios le ha puesto en su camino.
No es de extrañar, le digo, el escándalo que se ha conformado en las últimas semanas. Es lo natural, desde todos los tiempos lo que viene de Dios es atacado.
Si repasamos la historia de los santos, muchos de ellos han sido víctimas de ataques y de las mismas represiones. El Padre Maciel es hoy uno más de ellos.
Hoy, los Legionarios de Cristo, simplemente borraron de su historia a Marcial Maciel.
Ambas escritos son extractos de la columna de Carolina Lopez que aparecen regularmente en El Norte.
Esperamos su opinión…




